¿Existe una única longitud de recorrido “ideal” en PMU?

Modelo presentando la máquina de maquillaje permanente ME, dispositivo de precisión para artistas de PMU, ideal para la pigmentación profesional

La longitud del recorrido es uno de los parámetros más comentados de las máquinas de maquillaje permanente. A menudo se presenta como si este valor, por sí solo, determinara si una máquina es suave, potente, versátil o adecuada para una técnica concreta.

En realidad, la longitud del recorrido es solo uno de los elementos de un sistema mecánico mucho más amplio. Comprender qué define realmente este parámetro —y qué no define— permite elegir el equipo de manera más consciente y adaptar la técnica de trabajo con mayor precisión.

¿Qué significa el recorrido desde el punto de vista mecánico?

El recorrido de la aguja es la distancia lineal total que esta recorre durante un ciclo completo de funcionamiento de la máquina: desde su posición más retraída hasta su posición de máxima extensión.

En una máquina rotativa, este movimiento es generado por el motor y el sistema de accionamiento. La excéntrica transforma el movimiento rotativo del eje del motor en el movimiento lineal alternativo de la aguja.

El recorrido es, por tanto, un parámetro geométrico: define el rango de movimiento de la aguja.

Con la misma frecuencia de funcionamiento y un perfil de movimiento comparable, un recorrido más largo generalmente produce una mayor velocidad máxima y aceleración de la aguja. Sin embargo, el recorrido por sí solo no determina:

  • la potencia de la máquina,

  • la fuerza real transmitida al tejido,

  • la cantidad de pigmento implantado,

  • la profundidad de implantación,

  • ni el tiempo de contacto de la aguja con la piel.

Estos parámetros dependen del sistema de accionamiento completo, de la masa de los componentes móviles, del par motor, del control electrónico, de la resistencia del cartucho, de la configuración de la aguja, de la frecuencia de funcionamiento, de la salida de la aguja, del movimiento de la mano, de la presión y de la respuesta del tejido.

El recorrido crea las condiciones para obtener un determinado carácter de movimiento. La ingeniería de la máquina determina con qué eficacia y estabilidad se genera ese movimiento.

¿Por qué dos máquinas con el mismo recorrido pueden trabajar de forma completamente diferente?

La longitud del recorrido no define por sí sola la calidad ni el carácter de trabajo de una máquina.

El comportamiento final de la aguja depende de la eficacia con la que todos los elementos de la construcción trabajen conjuntamente, entre ellos:

  • la arquitectura del motor y sus características de par,

  • la geometría de la excéntrica y del sistema de accionamiento,

  • los rodamientos, el empujador, las guías y la masa de los componentes móviles,

  • las tolerancias de fabricación y la alineación mecánica,

  • la resistencia generada por el cartucho,

  • la estabilidad del sistema de alimentación,

  • el diseño del sistema de control electrónico.

Por este motivo, dos máquinas con un recorrido declarado de 3,5 mm pueden comportarse de manera completamente distinta en la práctica.

Una puede trabajar de manera suave, estable y uniforme incluso bajo carga. La otra puede perder velocidad, generar vibraciones excesivas, funcionar de manera irregular o sentirse rígida y difícil de controlar.

La diferencia no se encuentra en el valor del recorrido en sí, sino en la forma en que la máquina genera, transmite y controla el movimiento.

La eficacia del recorrido depende de toda la construcción

Un recorrido solo es eficaz cuando el sistema de accionamiento puede completar cada ciclo de movimiento de forma estable en condiciones reales de trabajo.

La carga de la máquina cambia durante el procedimiento. Distintos cartuchos, configuraciones de agujas, pigmentos y tipos de tejido generan diferentes niveles de resistencia. Una máquina correctamente diseñada debe responder a estos cambios sin que sus parámetros de funcionamiento pierdan estabilidad de forma significativa.

A continuación, el artista convierte el potencial mecánico de la máquina en una pigmentación eficaz mediante la selección adecuada de:

  • la frecuencia de funcionamiento,

  • el movimiento de la mano,

  • la presión,

  • la salida de la aguja,

  • el cartucho,

  • la consistencia del pigmento,

  • una técnica adaptada al estado de la piel.

Por tanto, la máquina y el artista no trabajan de manera independiente. La ingeniería determina el carácter del movimiento disponible para el artista, mientras que la técnica decide cómo interactúa ese movimiento con el tejido.

Recorrido de 2,8 mm frente a 3,5 mm

La siguiente comparación describe tendencias mecánicas generales suponiendo un diseño de accionamiento, una frecuencia de funcionamiento y un perfil de movimiento comparables.

Longitud del recorrido Característica mecánica Carácter de trabajo habitual
2,8 mm Desplazamiento axial más corto; normalmente menor velocidad máxima y aceleración de la aguja a la misma frecuencia Suele percibirse como más suave y controlado; favorece la construcción gradual de la saturación y el trabajo por capas
3,5 mm Desplazamiento axial más largo; normalmente mayor velocidad máxima y aceleración de la aguja a la misma frecuencia; exige más al sistema de accionamiento Suele ofrecer un carácter de trabajo más directo y definido; si mantiene la estabilidad bajo carga, puede favorecer una implantación eficaz con una mano más ligera

Estas son tendencias generales, no reglas absolutas.

Una máquina de 2,8 mm no es automáticamente suave y una máquina de 3,5 mm no tiene por qué ser agresiva. El comportamiento del motor, la estrategia de control, el equilibrio mecánico, la frecuencia de funcionamiento, la resistencia del cartucho y la técnica del artista pueden modificar considerablemente el funcionamiento de ambas opciones.

Las dos longitudes de recorrido pueden utilizarse para diferentes técnicas de maquillaje permanente. La diferencia no reside tanto en qué técnica puede realizarse, sino en cómo debe trabajar el artista para conseguir el resultado deseado.

¿Puede una máquina ser universal?

Una máquina PMU universal no debe entenderse como un dispositivo que se comporta de forma idéntica en todas las condiciones. Ningún sistema electromecánico mantiene exactamente los mismos parámetros independientemente de la carga, la potencia disponible, la resistencia del cartucho o las condiciones térmicas.

La versatilidad significa que la máquina ofrece un rango de trabajo suficientemente estable y controlable para diferentes técnicas, tipos de piel, configuraciones de agujas y estilos de trabajo.

El sistema de control electrónico desempeña un papel importante en esta estabilidad.

En un sistema sencillo de bucle abierto, el controlador aplica una tensión o un ciclo de trabajo PWM determinados sin corregir directamente el comportamiento real del motor cuando cambia la carga. Si la resistencia aumenta o disminuye la tensión de la batería, la velocidad y el carácter del movimiento de la aguja pueden cambiar.

En un sistema de bucle cerrado, el controlador utiliza retroalimentación para monitorizar determinados parámetros de funcionamiento y ajustar en consecuencia el accionamiento del motor.

Según el diseño, la información de retroalimentación puede proceder de un encoder, de la medición de corriente, de la estimación de la fuerza contraelectromotriz, de las señales de los sensores Hall o de una combinación de varios métodos.

Sin embargo, la mera presencia de sensores Hall no demuestra que la máquina utilice una regulación de velocidad o de par en bucle cerrado. En muchos motores BLDC, los sensores Hall se utilizan únicamente para realizar correctamente la conmutación del motor.

El PWM es un método para controlar la alimentación del motor. Su presencia no significa automáticamente que el sistema mida y corrija el comportamiento real del accionamiento.

Un sistema de retroalimentación correctamente diseñado puede compensar los cambios de carga y mantener unas características de funcionamiento más estables, dentro de los límites de corriente, tensión, potencia y temperatura de la máquina.

Desde un punto de vista práctico, tanto el recorrido de 2,8 mm como el de 3,5 mm pueden ser versátiles:

  • 2,8 mm favorece un trabajo más gradual y por capas, y puede ofrecer una respuesta más suave sobre tejidos delicados o reactivos.

  • 3,5 mm proporciona un carácter de movimiento más pronunciado y, si el sistema de accionamiento permanece estable bajo carga, puede favorecer una implantación eficaz con menos presión de la mano.

Ninguno de los dos recorridos es universalmente superior. Cada uno ofrece al artista un punto de partida mecánico diferente.

Salida de la aguja: un parámetro independiente pero complementario

La salida de la aguja se confunde con frecuencia con la longitud del recorrido, pero ambos parámetros describen cosas diferentes.

  • El recorrido es la distancia total que recorre la aguja durante un ciclo.

  • La salida de la aguja es la distancia que la aguja sobresale de la punta del cartucho en su posición de máxima extensión.

La salida de la aguja no equivale a la profundidad de implantación. La interacción real con la piel también depende de la presión de la mano, del ángulo de trabajo, de la deformación del tejido, de la tensión de la piel, del movimiento de la máquina y del control del artista.

Como valores iniciales prácticos para las máquinas ME™ y las configuraciones de cartuchos compatibles, pueden utilizarse los siguientes rangos:

  • recorrido de 2,8 mm: salida aproximada de 1,4–2,0 mm,

  • recorrido de 3,5 mm: salida aproximada de 1,75–2,0 mm.

Estos valores no deben tratarse como reglas universales para todas las máquinas y cartuchos. También deben considerarse el diseño del cartucho, la configuración de la aguja, la resistencia de la membrana, la viscosidad del pigmento, la técnica empleada y el área de tratamiento.

Una salida excesiva puede limitar el suministro eficaz de pigmento porque la aguja pasa una parte menor del ciclo dentro de la zona de la punta del cartucho que contiene pigmento. Una salida insuficiente puede limitar la visibilidad de la aguja, provocar el contacto de la punta del cartucho con la piel y dificultar el control de la interacción con el tejido.

Durante cada ciclo de funcionamiento, la aguja pasa por tres fases principales:

  1. Extensión: la aguja se desplaza hacia la abertura del cartucho y sobresale de su punta.

  2. Interacción con el tejido: mientras la máquina se desplaza por el área de tratamiento, la aguja entra en contacto con la piel.

  3. Retracción: la aguja regresa al interior de la punta del cartucho y vuelve a cubrirse de pigmento.

La fase de retracción es importante para mantener un suministro continuo de pigmento. Sin embargo, el flujo del pigmento no depende únicamente de la retracción de la aguja. También está influido por la geometría del cartucho, la configuración de la aguja, la capilaridad, la viscosidad del pigmento y la frecuencia de funcionamiento de la máquina.

El objetivo es conseguir un ciclo estable en el que la aguja reciba pigmento de manera uniforme y el artista conserve el control total sobre su interacción con el tejido.

No existe un único recorrido ideal

No existe una longitud de recorrido universalmente ideal porque no existe un único diseño de máquina, un solo tipo de piel, una sola consistencia de pigmento, una única configuración de aguja ni una sola forma de trabajar.

El recorrido no debe evaluarse como un valor aislado. Debe analizarse junto con:

  • el diseño del motor y del sistema de accionamiento,

  • el comportamiento del par bajo carga,

  • el sistema de control electrónico,

  • la frecuencia de funcionamiento,

  • la salida de la aguja,

  • las características del cartucho,

  • las propiedades del pigmento,

  • la técnica del artista.

Tampoco existe un recorrido inherentemente “mejor” o “peor”, del mismo modo que no existe un grado de dureza de lápiz objetivamente superior. Un artista no compara H, HB, 2B y 5B para decidir cuál es universalmente mejor. Selecciona cada herramienta en función del efecto que desea crear.

El mismo principio se aplica a las máquinas PMU.

Un recorrido más corto y uno más largo ofrecen características de movimiento diferentes. Comprender estas diferencias permite elegir la herramienta adecuada y modificar la técnica, en lugar de esperar que todas las máquinas se comporten de la misma manera.

Para los artistas que realizan una amplia variedad de procedimientos, disponer de dos máquinas con diferentes longitudes de recorrido puede resultar muy práctico. Permite adaptar con mayor precisión el carácter mecánico de la máquina a la técnica, al pigmento, al área de tratamiento y al estado individual de la piel del cliente.

Por tanto, el recorrido ideal no es una cifra universal. Es aquel que, combinado con la ingeniería adecuada y una técnica consciente, mejor favorece el resultado que el artista desea conseguir.

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